9 August, 2017

¿Es legal lo que hacemos?

En nuestro país la gestión privada del cobro de efectos impagados no constituye ilícito penal alguno, el derecho del acreedor a reclamar extrajudicialmente la deuda está sobradamente regulado en el Código Civil, en concreto en el artículo 1096: “Cuando lo que deba entregarse sea una cosa determinada, el acreedor, independientemente del derecho que le otorga el artículo 1101, puede compeler al deudor a que realice la entrega”. La definición que ofrece el diccionario de la Real Academia Española del verbo compeler es: “obligar a alguien, con autoridad, a que haga algo que no quiere”.

Las empresas de recobro son legales pero no han de vulnerar los derechos de los deudores.

En este sentido el artículo 1100 del CC dicta que: “Incurren en mora los obligados a entregar o a hacer alguna cosa desde que el acreedor les exija judicial o extrajudicialmente el cumplimiento de su obligación”.

El artículo 1101 del CC establece que: “Quedan sujetos a la indemnización de los daños y perjuicios causados los que en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o morosidad, y los que de cualquier modo contravinieren al tenor de aquéllas”.

El acreedor tiene perfecto derecho a reclamar extrajudicialmente la deuda en lugar de acudir a la tutela judicial del crédito, siempre y cuando, según los Tribunales de Justicia, esa deuda sea cierta, lícita, líquida, determinada, exigible, vencida e impagada.

En consecuencia, el acreedor tiene perfecto derecho a reclamar extrajudicialmente la deuda en lugar de acudir a la tutela judicial del crédito, siempre y cuando, según los Tribunales de Justicia, esa deuda sea cierta, lícita, líquida, determinada, exigible, vencida e impagada.